Les rivières pourpres 2, les anges de l'apocalypse (2003)
Nacionalidad: Francia-Italia-Reino Unido
Duración: 97 m.
Dirección: Olivier Dahan
Intérpretes: Jean Reno (Comisario Niemans) Benoît Magimel (Reda) Christopher Lee (Heinrich von Garten) Camille Natta (Marie) Johnny Hallyday (monje)
Argumento:
El comisario Niemans investiga el caso de un hombre que apareció emparedado en un monasterio de la Lorena Francesa. Poco a poco irán surgiendo más asesinatos extraños e inexplicables, pero pronto se dará cuenta de que los muertos tienen algo en común: llevan los nombres de los apóstoles de Cristo e incluso realizan sus mismos oficios. La trama se enreda al descubrir a un hombre moribundo llamado Jesús, que tiene el mismo ADN que el "otro" Jesús...
Comentario:
Por el tema y los elementos con los que contaba la película podría haber dado muchísimo más de sí, pero todo se estrella contra un argumento y un desarrollo del mismo totalmente confusos y sin garra. No sabemos muy bien qué es lo que pasa, casi toda la película se consume en persecuciones a unos monjes que parecen Ninjas, ya que dan saltos increíbles, reciben balazos sin inmutarse, y hacen todo tipo de cosas insospechadas, como trepar por los muros y subir a los tejados, dando volteretas por supuesto (al final se explica la razón no "sobrenatural" de estos hechos)

Reno y el amiguito de la pianista investigan

Ay, esos monjes entrenados en Japón, y esas ballestas...
El director no ha conseguido en ningún momento hacer que la trama interese ni tenga un mínimo de misterio. Los hechos macabros se suceden pero casi sin hilación con un entramado emocional que lo haga atractivo al espectador. Además, la investigación policial, con la ayuda de la mujer policía experta en temas religiosos es un poco floja. Además, introduce decenas de elementos dispares para crear el ambiente misterioso, sin lograrlo, como ya he dicho. Por un lado, esa secta rara de apóstoles con los nombres de los originales, un libro que custodian y que encierra un gran poder o secreto (que no se explica y no se sabe para qué sirve), la tumba del rey Lotario a la que se accede a través de un colgante que es su llave (y que luego resulta que es letal, y tampoco se explica), un alemán que pasaba por allí (Christopher Lee) y que busca también el libro con intenciones de crear un Nuevo Orden Nazi, los apostoles que creen que en cierta fecha se abrirá el libro y con eso llegará el Apocalipsis (que luego no pasa, el resultado es mucho más prosaico). Así pues, todo es un batiburrillo de elementos más o menos atractivos que no tienen coherencia entre sí. Parecen varias historias diferentes pegadas unas a otras.
Otra cosa es la ambientación gótica, en algunas escenas bastante lograda, aunque luego el look se fastidia con "moderneces" que introduce el director. Se nota que al menos han tratado de darle un aire diferente a la película, que a algunos puede irritar, como esas escenas coloreadas en verde o en rojo, y esa fotografía de aspecto irreal. Algunos decorados están bien, esos túneles de la linea Maginot, donde transcurre gran parte de la historia, el mecanismo de la tumba (eso parece de película de aventuras tipo La Momia), el monasterio, y el pozo de acceso a la parte oculta de la linea Maginot.
Una escena que destaco es cuando los polis entran en la línea Maginot y hay un tiroteo en el que se ven incluso los trazos de las balas. Queda como muy surrealista, muy de ciencia ficción. Hay varias escenas macabras de crucifixiones de personas, un ojo sacado de sitio, decapitaciones, mutilaciones y cosas así (bueno, se ven los resultados, no mientras lo hacen) que, de todas formas ya está muy visto y no crean desasosiego ni inquietud ni nada.
En cuanto a los actores. Bueno, yo los veo apáticos, sobre todo a Reno. El chico (Magimel) está un poco más metido en su personaje de poli activo y ágil, y la chica cumple su función de asesora religiosa. Pero apenas hay interacción entre ellos, si exceptuamos algunas bromas entre Niemans y Reda (Magimel) sobre su pasado (uno era profe de la academia de policía y el otro alumno).
Desde el primer instante en que aparece Christopher Lee ya se sabe que va a ser el malo, porque no hay misterio al respecto ni se preocupan de crearlo. Es más, lleva en la frente un cartel que dice: "Soy el nazi malo".
Es muy malo... pero no se sabe por qué...
Una película muy fallida que trata de seguir los pasos de la primera parte, que era mucho mejor, al menos tenía más misterio y emoción, y que llega incluso a aburrir. Y es que no basta meter miles de misterios, hay que explicarlos, hacerlos interesantes, coherentes y contarlo bien, dando sensación de amenaza, de peligro sobrenatural (aunque luego todo sea más "realista") Y también hay que hacerlo creíble... En resumen, mala de narices.