
Director: Peter Jackson
País: Nueva Zelanda, USA
Año: 2001
Duración: 180 min
Reparto: Elijah Wood (Frodo), Ian McKellen (Gandalf), Liv Tyler (Arwen), Viggo Mortensen (Aragorn), Christopher Lee (Saruman), Sean Astin (Sam), Sala Baker (Sauron), Sean Bean (Boromir), Cate Blanchett (Galadriel), Orlando Bloom (Legolas) , Billy Boyd (Pippin), Ian Holm (Bilbo), John Rhys-Davies (Gimli), Andy Serkis (Gollum), Hugo Weaving (Elrond)
Guión: Frances Walsh, Philippa Boyens, Peter Jackson. Basado en el libro de J.R.R. TolkienArgumento:
Frodo, un hobbit (especie de enano que no gasta mucho en zapatos) recibe en herencia de su tío Bilbo un anillo de oro que da bastante mal rollo. Gandalf, el mago, le cuenta que está maldito y que el pérfido Sauron, Señor Oscuro, desea hacerse con él. La única opción que le queda a Frodo es viajar hasta la mismísima morada del susodicho Señor oscuro y arrojar el anillo en el lugar donde fue forjado, las simas del Monte del Destino, un volcán de agárrate que hay curva, en medio de la desolada y muy poblada por orcos y bichos raros, región de Mordor. Frodo se encamina hacia su destino en compañía de otros tres de su raza, pero pronto se le unirá una compañía con unidades de otras especies, enanos, elfos, humanos... Uno de estos humanos es Aragorn, descendiente de reyes... que arrastra una historia de amor imposible con la elfa Arwen, hija del agente Smith de Matrix.
Comentario:
¿Qué puede decirse de esta obra que no hayan dicho antes miles de personas? Todo en ella es grande, o mejor dicho, grandioso. Se nota que no se han escatimado medios para recrear el mundo imaginario de Tolkien. Los decorados reproducen las localizaciones de la novela tal y como yo me las había imaginado, exceptuando quizás la torre de Orthanc en Isengard, que opino debería haber tenido un look más 'orgánico', más de aguja montañosa que de manufactura humana. Moria era casi perfecta, sobre todo el puente de Kazad-dum. En líneas generales, el aspecto de la película recuerda mucho al de Willow, obra de Ron Howard, producida por George Lucas en los años ochenta. Es decir: 'espada y brujería' soft. Hubiera sido más adecuado un ambiente más irreal, más fantástico, algo así como el de la cinta de animación de Jim Henson 'Cristal Oscuro', cuya trama, por cierto, parece estar influenciada por Tolkien. Es curioso constatar que uno de los aspectos en los que más hincapié ha hecho la publicidad de esta película es en lo real que es todo, en que se ha cuidado hasta el más pequeño detalle... Exceso de realidad, a mi modo de ver: ¡Se trata de una película fantástica!

Los elfos tienen en Legolas a su representante

Relaciones inter-especies
Me gustaron más los decorados que los efectos especiales infográficos. En algunas escenas se nota mucho que los personajes son muñequitos animados por ordenador (cuando corren por las salas de Moria; el combate con el troll...), pero estos pequeños errores no invalidan la magnificencia del conjunto, porque, contrariamente a lo que cabría esperar, en esta película cuenta más la 'historia', el contenido, que el envoltorio. Esa es una buena decisión de Peter Jackson, aunque hay que reconocer que dispone de un material literario conocido que facilita las cosas.

Los hobbits viven en agujeros, como los topos
Curiosamente, el tono de la película, en muchos de sus tramos, es más de film terrorífico que de aventuras. La visión que tiene Frodo del mundo y de los Jinetes Negros cuando se pone el anillo es de pesadilla; incluso Galadriel da miedo. Caso aparte es el de Saruman, cuya mirada, deja sin aliento y transmite una malignidad auténtica, aunque, en mi modestísima opinión, el personaje de Tolkien no era tan horriblemente malo como se le pinta aquí. Se debería haber incidido en su pasado como el más grande de los Magos, en su lado amable, y no presentarlo, así de pronto, como un perverso agente del Mal, casi como un 'científico loco'. Por lo demás, las imágenes logran transmitir a la perfección el pánico y desamparo de los protagonistas ante fuerzas muy superiores y de una maldad absoluta.

El anillo de marras
El ritmo de la película es rápido y apenas da un respiro. No se hace pesada, aunque no hubieran estado de más algunas elipsis narrativas, sobre todo en la fiesta de cumpleaños de Bilbo. A veces, da la impresión de ir demasiado deprisa, como si no se quisieran parar a contar cosas que se dan por supuestas. En cierto modo, es una película para los fans del libro, que ya saben de qué va la historia. ¿Se percataría alguien que no tenga ni idea de las obras tolkienianas de que Legolas era el único que no se hundía en la nieve, sabría por qué sucedía eso? ¿Entendería por qué los elfos y los enanos se llevan mal? Etc...

Aragorn lleva sangre de reyes
Algo que me llamó poderosamente la atención es la manía de Peter Jackson por tomarse al pie de la letra las metáforas de la novela, como los caballos de espuma que se ven en la crecida del río, o como Gandalf crece de tamaño y una sombra aparece tras él, siguiendo literalmente el texto. Por no hablar de la famosa escena del espejo de Galadriel, que jocosamente los fans han bautizado ya como 'Galadriel metiendo los dedos en el enchufe'. Para mí esto denota una falta de imaginación en la puesta de escena, comprensible en cierto modo por la obsesión del director por no decepcionar a los fans de Tolkien, aportando sus propias ideas. Recuérdese que éste P. Jackson es el mismo que hizo 'Criaturas Celestiales' (Heavenly Creatures), una película muy superior a la que nos ocupa, y hasta la infame, aunque divertida, Braindead. Demasiadas libertades en este punto hubieran despertado las iras de los tolkiendi, que hubieran deseado que se pusiera en pantalla hasta la última e irrelevante coma de la novela. Algunos ya tuvieron un ataque de nervios al saber que ¡Tom Bombadil no salía!... gracias a Dios.

Orcos feos
En cuanto a los actores y personajes, pienso que el que más se cree su papel es Sir Ian Mckellen, un Gandalf muy adecuado, muy próximo a lo que Tolkien concibió. He de confesar que los hobbits no me gustaron nada, en especial Pippin y Merry, que se unen a la aventura de forma un poco gratuita. La presencia de Christopher Lee es imponente. Aparece en pocas escenas, en relación con la duración total de la película, pero son los momentos más fuertes e intensos. Por lo menos, son los que más me gustaron a mí. Es una pena que se haya suprimido parte del dialogo que mantenía con Gandalf para intentar atraerlo a su causa, sobre todo en lo que hace referencia al cambio de color de la túnica de Saruman (en el libro, Saruman dice que ya no quiere ser el Blanco, sino el Multicolor, y explica por qué), una escena de alto valor simbólico que no se ha respetado. Vuelvo a destacar la mirada de Christopher Lee, que aterroriza y pone los pelos de punta (eso dijo mi madre, que estaba viendo la película conmigo) Aunque no aparezca en pantalla, esos ojos penetrantes se recuerdan durante toda la proyección y producen una sensación de amenaza y desasosiego. En cuanto a los miembros de la compañía, bueno, como Tolkien lo escribió, tenía que haber un elfo y un enano, pero, en realidad, su función en la película es sólo 'estar ahí' y matar enemigos de vez en cuando. De todas formas, Orlando Bloom salva su pobre cometido de manera digna. Los humanos Aragorn y Boromir tienen más relevancia, lógicamente. Viggo Mortensen está muy bien. El personaje de Arwen es del todo prescindible, así como la historia de amor, que en un ambiente tan de terror, se nota un poco forzada y fuera de lugar. En cuanto a los pobres Uruk-Hai, orcos y demás seres malignos, ya se sabe que su única función es morir a manos de los héroes. No tienen personalidad propia, aunque habrá que ver si esto cambia en Las Dos Torres, segunda parte del filme. En el libro, por los menos, algunos tenían hasta nombre y diálogos, y cierta relevancia en la trama. No caían del todo antipáticos.
Duelo de magos

McKellen es Gandalf...

...y Lee es Saruman
En líneas generales es una aceptable película, no perfecta, pero si un buen ejemplo de cómo debería ser el cine fantástico de calidad, tan escaso en nuestros días. No se trata de matar a gente sin ton ni son, sino de contar una historia coherente y con significado. El Señor de los Anillos lo logra, además de entretener.

Peter Jackson contento con todo el dinero que ha ganado