Dracula has risen from the grave
Director: Freddie Francis
Guión: Anthony Hinds (como John Elder)
Banda sonora: James Bernard
Director de fotografía: Arthur Grant
Año: 1968
País: Gran Bretaña
Duración: 88 minutos
Reparto: Christopher Lee, Rupert Davies, Veronica Carlson, Barbara Ewing, Barry Andrews, Ewan Hooper, Marion Mathie, Michael Ripper, John D. Collins, George A. Cooper
Argumento
Han pasado ya varios meses desde que Drácula fue destruido por el padre Sandor, pero aún los habitantes de los valles cercanos a su castillo siguen atormentados por su recuerdo. Un monseñor se dirige al pueblo donde tiempo atrás Drácula profanó la iglesia cometiendo allí uno de sus crímenes y comprueba que los feligreses se niegan a asistir a misa, debido a que 'la sombra del castillo se proyecta sobre la iglesia'. Para desterrar de una vez por todas los supersticiosos temores de los aldeanos, el obispo, en compañía del sacerdote local asciende con una gran cruz metálica a cuestas hasta el castillo de Drácula a fin de realizar un exorcismo que libere la región de su negro y maligno influjo. Durante el ascenso, el sacerdote sufre una caída, con tan mala fortuna que su sangre llega hasta los labios del vampiro, que reposaba en la prisión de hielo a la que había sido confinado, resucitándolo. Desde ese instante el cura se convierte en el esclavo de Drácula. Cuando éste se entera de que su castillo ha sido sometido a exorcismo, para vengarse, decide ir a la ciudad a buscarlo. Allí tratará de seducir a su bella sobrina, María. Gracias al novio de la chica, ésta se libra de acabar convertida en un ser de la noche.
Comentario
Drácula vuelve de la tumba es la tercera de las siete películas que sobre el personaje creado por Bram Stoker realizó la Hammer. En este caso tomó las riendas de la dirección el afamado director de fotografía Freddy Francis (responsable de la fotografía de obras como 'El hombre elefante', 'Dune' y otras, y ganador de un óscar). El cambio de Fisher a Francis se nota bastante. La película carece de la estilización y elegancia de sus predecesoras Drácula y Drácula Príncipe de las Tinieblas. Por otra parte, se incide en la exaltación cromática. Francis dota a toda la cinta de una ambientación sensual, exacerbada, violenta y pasional, materializada en la profusión de colores vivos, en especial el rojo. Deudor de su faceta como director de fotografía, Freddy Francis se permite hasta el lujo de hacer extraños experimentos, aureolando algunas escenas con filtros rojos, que son denostados por algunos críticos (aunque la fotografía estaba a cargo del especialista de la casa, Arthur Grant). La música, de James Bernard, es otro de los puntos destacados del filme: es excelente y ominosa, llevando incluidos fragmentos del 'Dies Irae', para resaltar el sobresaturado ambiente religioso. Del guión, plagado de sugerentes situaciones, ironía y perversas alusiones religiosas se podía haber sacado mayor partido. No obstante, el resultado mantiene un buen nivel y equilibrio entre los ingredientes en juego. Como curiosidad, ésta es la película de la serie que mayor recaudación obtuvo en su estreno en cines. De igual modo, es una de las predilectas de los fans.
En cuanto a los personajes, se echa de menos un Van Helsing o cazavampiros a la altura de las circunstancias. La novedad estriba en la presencia de un joven ateo como enemigo involuntario del conde, que hasta el final se resiste a su misión y que sólo la acomete por amor. La insistencia en lo religioso resulta muy llamativa, y produce situaciones cargadas de ironía soterrada, como el hecho de que sea precisamente un sacerdote el esclavo ayudante del diabólico personaje vampiro, y un ateo su enemigo. Las escenas más destacadas son las que se refieren a la seducción de Maria en su alcoba, por parte de Drácula. Hay en el ambiente un marcado erotismo que las elipsis (la caída de la muñeca que ella sostiene, cuando Drácula la muerte, entendido tal mordisco como casi una intrusión sexual) se encargan de remarcar. Tampoco falta cierta ambigüedad en el comportamiento de la joven víctima, que muestra no poco contento cuando es visitada por el príncipe de las Tinieblas. La otra mujer vampirizada también exhibe una actitud cuanto menos 'masoquista', al dejarse maltratar sin contemplaciones. Igual de atractivas son las escenas localizadas en los tejados, un decorado de una gran belleza y sugerencia fantástica que la misma Veronica Carlson calificó en algunas entrevistas como 'de cuento de hadas'.
Destaca la presencia entre los actores de Michael Ripper, un asiduo de la Hammer, excelente secundario que en esta ocasión interpreta al dueño de la taberna donde trabaja el novio de María. Veronica Carlson, por su parte, dota a su personaje de una ingenuidad muy creíble, convirtiéndose con este trabajo en una de las chicas Hammer favoritas de los fans, título que reafirmaría en 'El cerebro de Frankenstein' (Frankenstein must be destroyed).

